extraño la época en la cual no tenía idea de lo que era un final ni mucho menos una materia correlativa ni siquiera promocionar una materia o peor que carajos era un siu guaraní
no voy a mentir, no quiero volver a vivir un año cómo este, fueron demasiadas lecciones, demasiado desgaste y una versión de mi que no quiero volver a cruzarme nunca.
La mejor decisión que tome fue quedarme callada. Ya no tengo nada que decir. No voy a convencer a nadie de lo que soy, ni arreglar algo que no rompí. Nunca más voy a luchar para que vean mi valor.
Ven llorar a los jubilados en la tele, a los estudiantes, a los discapacitados, a los docentes, a los médicos. Ven como se le falta el respeto a la ciencia argentina, a la educación a la salud, a los nenes del Garrahan. Y lo único que piensan es en votar en contra del peronismo.
las amigas que me quedan son las que entendieron cuando no podía, no quería, no tenía ánimo; las que no me reclamaron nada, las que no se pusieron a hablar de mí, las que no tienen actitudes raras y cuyo amor es 100% incondicional. No necesito más.