La plata no sobraba y el pie del ride era un pedazo de caño viejo de polipropileno, de esos bordó, fijado a una pata de metal de algo que había en el taller de mi viejo. Tocar era lo importante.
Un día como hoy, pero de hace 11 años, nos dejaba el único e inigualable Gustavo Cerati. Físicamente no está, pero su música y legado nos seguirán acompañando hasta la eternidad.
¡Gracias totales genio! #GustavoCerati