por favor, enseñales a tus hijas que tener voz es más importante que ser amable. Tener carácter es más importante que ser agradable. Tener estándares es más importante que ser aceptada. Y tener respeto propio es más importante que ser elegida.
Dentro de un par de años habrá una epidemia de hombres viejos, solteros y miserables, traicionados por la fantasía y la ilusión de volver a los valores tradicionales