nunca hay q confiar en la gente q se pelea y arranca a sacar todos los trapitos al sol d alguien q alguna vez le dió un plato d comida en su mesa no importa lo q haya pasado códigos son códigos
No me hago la víctima.
Sé perfectamente en qué momentos reaccioné mal, qué dije, cómo lo dije, y me hago cargo. Pero también tengo claro algo: no todo empieza en mí. Hay palabras, gestos, silencios que empujan. Hay faltas de respeto que no son casualidad.
Y no voy a hacerme la desentendida para que otros queden tranquilos.
Porque hacerse cargo no es lo mismo que hacerse responsable de todo. Yo reviso lo mío. Pero no voy a cargar con lo que otros hacen como si fuera mío
Madurar también es asumir que, en algún punto de tu vida adulta, debes decir:
"Esta será la última vez que permito que alguien me haga sentir así " Y cumplirlo. No importa si es la familia, trabajo, una relación o una amistad. La paz, también es una decisión propia.
Fiel creyente de que uno de los momentos en los que uno se siente más amado en la vida adulta es cuando la otra persona hace cosas para facilitarte la vida día a día. “Yo te ayudo”, “yo me encargo”, “te colaboro”, “ocúpate de esto y yo me ocupo de lo demás”
No siempre hice lo correcto. A veces herí sin querer, otras veces porque no supe manejar lo que sentía. Hoy lo reconozco sin excusas, porque querer ser mejor también es una forma de sanar.