Hace seis meses le escribí un mensaje largo a una amiga con la que había perdido el contacto. Le conté cómo estaba, qué había cambiado en mi vida, que la extrañaba.
Lo dejé en visto.
No respondió ni ese día ni la semana siguiente.
Lo borré de mi cabeza y seguí.
Ayer me escribió. Sin contexto, sin explicación, solo dijo: "ese mensaje me lo leí como diez veces. Estaba pasando por algo muy feo y no sabía cómo responder pero tampoco podía borrarlo."