PERO COMO VAS A DECIR QUE ES UN CASO AISLADO?
Cuando en el país se estima que hay una denuncia por violencia de género cada 12 minutos y matan a más de 30 mujeres por año 🤦🏻♂️
Si cada pueblo tiene un presidente
que por lo menos rime con la gente
cuando el reparto sea más coherente
tendremos un planeta con identidad
Cuando el amor sea lo más urgente
En pocas horas dos hombres en medios de comunicación hacia dos mujeres periodistas:
“No le pegan en su casa?”
“Se ve que está mal atendida”
Nooo pero Uruguay no es machista, somos unas exageradas. Feminazis. Si si, claro claro.
Abrazo @alcafecafe@danielabouret
Lo de Sofía no fue una anécdota. Fue el reflejo de algo que millones de mujeres conocemos demasiado bien. Un hombre q no tolera q una mujer le marque un límite. Que, cuando no consigue imponer su voz, recurre al machismo, a la humillación y a la descalificación. Pero lo más duro es entender q no todas pueden responder como respondió Sofía. Muchas callan. Muchas bajan la cabeza. Muchas sienten miedo. Porque enfrentarse a un hombre que agrede no siempre es gratis. yesto no pasa solo en un programa de televisión. Pasa en las oficinas, en los hospitales, en las fábricas, en las universidades, en la política, en las casas y en la calle. Les pasa a las niñas, a las adolescentes, a las mujeres adultas y a las viejas. No fue un chiste. No fue una salida de tono. Es una violencia que todavía demasiados naturalizan. Terminemos con esta manga de cavernícolas. Y mientras estas cosas sigan ocurriendo, cada vez que una mujer diga “no”, “basta” o “respetame”, debería saber que detrás de ella estamos todas.
Lo de Juan Ramón Carrasco con Sofía Romano no fue un chiste. Fue machismo. Fue la vieja costumbre de humillar a una mujer en público creyendo que eso todavía puede causar gracia. Y hay algo casi tan grave como quien agrede: quienes miran para otro lado, se ríen incómodos o eligen callarse. El silencio también sostiene estas violencias. Las mujeres vivimos esto desde niñas. En la escuela, en el liceo, en el trabajo, en la televisión, en la calle, en las redes. Adolescente, adulta o vieja: siempre hay alguien que cree tener derecho a descalificarnos, sexualizarnos o hacernos sentir menos. Basta. No necesitamos más explicaciones sobre “el humor de antes”. Necesitamos respeto. Porque ninguna sociedad será verdaderamente democrática mientras una mujer tenga que seguir soportando humillaciones que, si fueran dirigidas a un hombre, serían inmediatamente condenadas. Como bien dijo Sofía: levantemos la voz, esto es con todas.
tenemos a una mina hablando de la muerte en contexto de pobreza pienso que TAL VEZ hay que poner más el ojo acá y menos en debates de por cuanta plata entregarías la rosca
desmembrada adentro de una heladera!! que difícil que todas las semanas nos encontremos con un asesinato totalmente salvaje nuevo, las abrazo a todas que seguimos siendo las únicas luchando contra esto, mientras el estado y la justicia nos siguen dando la espalda