Nunca entenderé la soberbia del aficionado de Rayados.
Puedes ser soberbio cuando tienes un equipo ganador, pero por favor el Club de Futbol Monterrey lo que menos tiene es ser ganador.
Es una institución históricamente mediocre y perdedora. Tienen 4.5 Ligas en 80 años. Tener dinero no te vuelve exitoso, Rayados no lo es.
El aficionado rayado no es valiente por hablar, es pendejo y hocicón.
Quizás debí gritarlo un poco más, porque en el fondo sabía que aquello marcaría el inicio de tu final.
En cambio, permanecí sentado, con el corazón latiendo a mil por hora y los ojos brillando.
Callado.
Con miedo a que ese gol de último minuto con el cual Tigres venció a Rayados me despertara del sueño.
Porque aunque pasamos más de 10 años juntos, nunca creí del todo que nuestra historia fuera verdadera.
Gignac siempre fue eso para los Tigres: una ilusión QUE SÍ SE CUMPLIÓ.
Ya entendí la vida.
No hay que agarrar Gonzalitos, ni Miguel Alemán, ni Leones, ni Nogalar, ni Universidad, ni Constitución, ni Barragán, ni Morones, etc.
De hecho, no hay que salir de la casa.