Si algo le pido a la vida es dominar el arte de decir que no. Y decirlo siempre con respeto: no puedo, no quiero, no sé, en este momento no estoy disponible, no me hace feliz. Y hacerlo sin culpa, sin miedo, cerrando los ojos y durmiendo en paz.
Por un momento en hartazgo pensé: YA PUES si tanto quiere ser presidenta que lo sea!! Supongo que hará algo con toda la gente que tiene
Pero luego me vuelve a nacer la inquietud: qué tan grande debe ser es ese objetivo político para llevarla a insistir tantas veces en una misma meta, a pesar del desgaste