Lloré un montón mandando el correo de mi renuncia a mi trabajo. Qué bonito saber que fui feliz aquí y que me importa tanto. Pero también pensé en este tweet que vi el día que me avisaron que sí me daban la chambita nueva.
Lloré un montón mandando el correo de mi renuncia a mi trabajo. Qué bonito saber que fui feliz aquí y que me importa tanto. Pero también pensé en este tweet que vi el día que me avisaron que sí me daban la chambita nueva.
Esto pasó también en México (en menor medida) cuando ganó Sheinbaum. Yo no voté por ella pero se me hace muy loco que veo mucho cómo la reacción del capital se ve como justificación para la acción política. "Vota por Hitler para que no caiga la bolsa" se me hace súper distópico.