El Ruso Zielinski y su Belgrano nos salvaron de cuatro días de posverdad riverplatense en la pantalla de espn, de un especial del chacho coudet y un reality del pibe beltran cursando en la facultad
Recitales sin público por dos meses, dividir el rock en dos zonas de 15, cinco cambios de canciones como máximo de un recital al otro, regreso paulatino solo con público local abonado con al menos el 70% de la discografía comprada, se prohibe de venta de nachos dentro del estadio
me descoloca que se haya perdido esto de entregarse a lo que quiera proponer un artista (uno que te gusta). No es cosa sola de Fito Paez y pasa a nivel general. Tristísimo presente.