Padre nuestro que estás en el cielo, santificado sea tu nombre; venga a nosotros tu reino; hágase tu voluntad, en la tierra como en el cielo. Danos hoy nuestro pan de cada día; perdona nuestras ofensas como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden; no nos dejes caer en la tentación, y líbranos del mal. Amén.
Cuando metieron el segundo yo dije bueno bien iremos al alargue y a pelearla no hay que ser tan ambiciosos Y METIERON EL TERCERO PARA QUE NO SUFRAMOS MÁS 🙏🙏🙏 gracias por pensar en los problemas cardíacos del pueblo argentino