me coquetean como si me fueran a aguantar una vida en monogamia, discusiones que se resuelven hablando, viajes, domingos en familia, los días aburridos, las malas rachas, los cambios, las inseguridades y todo lo que implica elegir a la misma persona una y otra vez
Universo, no me mandes gente que responde cada 7 horas. Por favor, sorprendeme con un empalagoso que me pregunte si ya comí y que me mande fotos del cielo porque “pensó en mí”.