Me encanta establecer límites ahora. No puedes tratarme como quieras. No puedes hablar conmigo como quieras. Simplemente no toleraré nada que no quiera. Doy respeto, merezco respeto.
Últimamente he confirmado que soy la consentida de Dios, lo noto en como me cuida, como me guía, en como acomoda todo a mi favor, incluso cuando no entiendo nada.