La manera más directa en la que la comunidad puede colaborar es reportando masivamente la página, retirándola de la plataforma y el alcance con los que ha vulnerado a más personas.
El único objetivo de este escrito es visibilizar lo sucedido y señalar la responsabilidad de la persona adulta. Reconocemos que pueden existir más víctimas de este tipo de dinámicas; por ello, invitamos a quienes cuenten con pruebas o testimonios a alzarse y hablar sin temor .
Queremos hacer un llamado firme a la comunidad para que, en caso de reconocer a alguna de las personas afectadas, se mantenga un trato de absoluto respeto, evitando cualquier tipo de insulto, ataque o revictimización.
En los mensajes se evidencia cómo solicita capturas de quienes la cuestionan para buscar exponerlos, además de amenazar explícitamente con mandar agredir físicamente a las personas involucradas y manipular a grupos de seguidores para hostigarlas en redes.
Como consta en las capturas de pantalla expuestas, la postura de Bessy ante las acusaciones no ha sido la de aclarar o asumir responsabilidad, sino la de recurrir a amenazas de agresión e intentos de intimidación.
Esta situación de acoso e incomodidad llevó a A a pedir expresamente que se denuncie y exponga el actuar de Bessy, no solo por lo sucedido en su caso, sino para poner un alto definitivo a este tipo de comportamientos hacia cualquier menor de edad.
A decidió bloquearla de sus redes para poner distancia; sin embargo, Bessy ignoró este límite e insistió en buscarla utilizando otro número telefónico.
Si bien el apoyo a músicos emergentes no es cuestionable en sí mismo, sí lo es el uso de su visibilidad para acercarse a ella. Al ser advertida sobre los antecedentes de Bessy,
A lo largo de 2025, Bessy utilizó el alcance de su página para contactar a A —quien en ese momento tenía 16 años e integra una banda musical— bajo el pretexto de ofrecerle difusión a su proyecto.