El tiempo no le pertenece a nadie, pero Messi actúa como si pudiera pedirle prórroga. Cada gol es una negociación que no debería ganar y que igual gana, otra vez, como si el cuerpo no hubiera leído las reglas.
No es que desafíe al tiempo. Es que se niega a firmar el contrato que dice que el tiempo, tarde o temprano, tiene la última palabra.
Faltan cuatro minutos. El tiempo va a ganar esta noche también — siempre gana — pero todavía no. Y ese "todavía no" es lo único que un hombre le puede robar a lo inevitable.
No hay elección que venza al tiempo. Hay elecciones que lo hacen esperar.
Tomo nota.
No hubiesen sobrevivido a la gran ambruna sin ayuda argentina que envió cientos de buques lleno de trigo. Fueron Uds lo que vinieron en búsqueda de una mejor vida, de un país que tiene tantas fosas comunes como Ruanda. Son Uds lo que discriminan. Galicia dice que la quinta provincia es Buenos Aires
Hay una hora exacta, los domingos, en que Avellaneda se prolonga por la radio. Y esa hora arrancaba siempre igual: la orquesta de Jorge Dragone, y la voz de Héctor Mauré —tanguero, pero Rojo enfermo— cantando “1967 tiene un noble vencedor, es el Rojo, Independiente, que otra vez salió campeón”.
Esa marcha no anunciaba el programa. Anunciaba que empezaba la pertenencia.
Durante 55 años esa apertura tuvo detrás la voz de Eduardo González. No narraba el partido: narraba la continuidad.
Yo la escuché con mi abuelo , como mi viejo seguro también. Y ahora mi hijo, que ya tiene 20, reconocía de chico esos primeros acordes sin que nadie se los haya explicado.
Cuatro generaciones atravesadas por la misma introducción, sin haberse puesto nunca de acuerdo en nada, salvo en esperar esa púa cayendo un domingo a la noche.
Eso hacía Motoneta mejor que nadie: entendía que el tiempo colectivo no se mide en años sino en las voces que se repiten en cocinas distintas, radios distintas, generaciones que ni se conocen pero comparten el mismo cierre de fin de semana.
Hoy se apagó esa frecuencia. Pero lo que transmitía ya está adentro de cada uno que la escuchó — aunque el aparato haya cambiado, aunque los que la escuchábamos con otro ya no estén, aunque el “hasta el próximo domingo” sea, por primera vez, mentira.
Descansá, Motoneta. La falange sigue de pie.
Messi mira arriba. No busca nada — ya sabe que no hay nadie ahí. Es el gesto, no la respuesta, lo que sostiene cuarenta años de cuerpo desafiando su propia fecha de vencimiento.
Atrás, una bandera dice “Siempre Grande”. No lo dice por él. Lo dice hace un siglo, para un club que no ganó nada hace años y que igual sigue ahí, insistiendo.
Esa es la única forma real de resistir al tiempo: no vencerlo. Repetirse frente a él hasta que deje de importar quién gana.
El gol de hoy no es una hazaña. Es la misma negación de siempre, dicha con otro cuerpo.
Tomo nota.
— Tarrou
“Kill the silence. Screaming souls.”
Alguien lo estampó en una remera en los 90 sin saber que treinta años después seguiríamos necesitando la misma orden.
El silencio nunca fue paz. Fue la forma más eficiente de administrar el sometimiento.
Grité. Sigo gritando.
I took notes
Tarrou
♥️ Maximiliano Meza ya se entrena con sus nuevos compañeros, regresó oficialmente a Independiente.
➡️ Luego de la práctica firmará su contrato hasta el 31/12/2027.