Cuando en 2021 al Barça se le fue el mejor jugador (y deportista) de todos los tiempos de una forma triste y traumática, no había un duro, Bartomeu había destrozado el club, la estrella era Depay y los títulos se veían muy lejos todo eran risas. Equipos como el Atlético, Athletic e incluso el puto Girona llegaron a fantasear con superarnos y éramos el meme de España y Europa. Después llegó Laporta, las famosas palancas que nos dieron la vida, cracks como Lewandowski quisieron venir por la grandeza de este club, apareció la Masía con el mayor talento nacido en este siglo y un gran puñado de jugadores, Xavi allanó el terreno y Flick dio el salto definitivo ya dejaron de haber tantas risas y el Barça volvió a molestar. Dieron por muerta a una institución gigante y todo ese odio de estos equipos más pequeños que en algún momento se creyeron por encima en realidades frustración. Ahora el Barça está más de vuelta que nunca y solo les queda mamar
"From my first day, the people took to me straight away when they didn't have to and I'll never be able to say thank you enough."
Go and smash it in Barcelona, @anthonygordon 🖤🤍