La filtración de la declaración de Elisa Mouliaá es sancionable con hasta 60.000€ según la LECrim y, además, es un acto repugnante e inmoral.
Pero también te digo que ver a un juez machista en acción —aunque dé ganas de vomitar— es algo que confirma todo lo que viene diciendo el movimiento feminista y deja por el suelo el mantra irresponsable de que "lo que hay que hacer es denunciar". Mantra que ha repetido hasta la ministra de Igualdad que ha nombrado el PSOE para no molestar a los amigos de 40 o 50 años de Pedro Sánchez.
Si hay poquísimas mujeres que denuncien a sus agresores sexuales es precisamente porque saben que son muy altas las probabilidades de encontrarse con un tipejo con toga que las va a revictimizar de forma nauseabunda y violenta. La primera acción que hay que tomar antes de decirle a ninguna mujer que denuncie es extirpar el machismo de la judicatura, y está visto que queda muchísimo trabajo por hacer en esa tarea.
Ahora, además, nos podemos volver a hacer la pregunta de si la rebaja de condena a violadores era un defecto de la ley o era la decisión voluntaria de jueces machistas de retorcer el derecho para castigar a las mujeres y al feminismo.
El vomitivo vídeo que nunca se debería haber difundido arroja una nueva luz muy clarificadora sobre esta dicotomía.
¡BOOM! Llamadas telefónicas desvelan que la alcaldesa de Marbella, Ángeles Muñoz, 'La Titi' del PP, facilitó reuniones al narcotraficante de su hijastro y a su testaferro con concejales del Ayto. Dejan en evidencia su trato con ellos, hasta el punto de verse con total impunidad.
La Fiscalía de Galicia ha remitido a la Fiscalía General del Estado toda la documentación sobre el chalet de Eva Cárdenas, esposa de Alberto Núñez Feijóo, ubicado en Moaña (Pontevedra), por posibles irregularidades urbanísticas y medioambientales. El caso, que afecta a Feijóo por su condición de aforado, será gestionado por el Tribunal Supremo. La denuncia, presentada por Miguel Delgado de Pladesemapesga, señala ocupación de terreno público, contaminación ambiental y tráfico de influencias.
El análisis confirma que los montaditos de pringá de la Taberna La Sacristía de Córdoba estaban contaminados con bacterias. Una clienta falleció. En un grave acto de irresponsabilidad, la Junta de Moreno Bonilla decidió ocultar el nombre del negocio y no decretar su cierre.
Sólo sí es sí significa que es él quien debe asegurarse de que hay consentimiento. Exigir a las mujeres resistencia expresa -asumiendo que solo hay agresión si hay violencia o intimidación- es cultura de la violación y un prejuicio de la justicia patriarcal. No demos pasos atrás
Estoy escuchando ESTUPEFACTA al juez Alfredo Carretero, encargado del caso Errejón - Mouliaá increpar de manera VIOLENTÍSIMA a la actriz. Le habla con desprecio y la increpa: "¿te bajaste las bragas?" (literalmente). En cambio, a Errejón le dice con sorna y camaradería: "Entonces se fastidió (¡"se fastidió"!) porque ella estaba preocupada por su hijo, ¿no?, que si no habrían seguido..."
Y responde Errejón, aliade, "manadería": "Sí".
Y suma y sigue con un interrogatorio intolerable contra ella.
Sé que el sistema y la justicia son machistas, patriarcales e injustos, pero esto es injustificable.
¿Quién controla a los jueces?
Varios elementos sórdidos en el vídeo filtrado del juicio a Errejón:
– El hecho, por supuesto, de que la "justicia" sea un coladero de filtraciones impunes.
– El agravante de que hayan filtrado la declaración de una víctima de agresión sexual. Si no es delito penal filtrar eso, debería serlo.
– Las preguntas violentas y revictimizadoras a Elisa Mouliáa de un juez que no solamente parece desconocer por completo el concepto del consentimiento sino que, además, parece sacado de una película de Torrente.
- Silvia Intxaurrondo: Señor Garamendi, ¿un salario de 1.134€ a usted le parece digno?
- Garamendi: No te voy a responder a la pregunta, porque me parece que no viene a cuento.
Garamendi se niega a subir 50€ el SMI.
Garamendi cobra 400.000€ al año. 25 SMIs.