Se necesita ser fuerte para sentarse a solas, calmar la tormenta y curar todos los problemas sin arrastrar a nadie a tu caos, en el destino hacia el amor propio se viaja solo.
Se dice que existe una noche tranquila en la que aceptas que ya no hay nada más que hacer y decides soltar, pero para llegar a esa noche el precio es mil noches de llanto.
Al final del día, nadie sabe lo mucho que te esfuerzas por lo tuyo, la soledad que sientes a veces, las horas de sueño que pierdes o las presiones diarias que enfrentas. Por eso, siempre debes recordar hacer las cosas por vos y para vos!