Si ya no me siento feliz en una casa porque encuentro goteras que no puedo arreglar, me mudo, pero no la prendo fuego ni la tiro abajo.
Hay que aprender a retirarse de los lugares con el mismo amor que se llegó, sea cual sea el motivo de la mudanza y no estoy hablando de casas.
Qué loco cuando te viene y de repente entendés todo tipo por qué ayer quisiste matar al vecino, te comiste 800 panchos, lloraste viendo el canal rural o te dolía el pelo ahhhhh era esooooo!