Si no entraba Quintero, River se iba con un 0-4 a Brasil. La gente no es consciente del incendio que apagó esa noche. El único jugador del continente capaz de solucionar semejante partido.
Dejas una huella imborrable en el hincha, nunca mas veremos algo como vos en el club.
Se acabo la magia, se esfuma todo, yo no sueño ser un Messi, yo sueño ser vos.
Gracias Juan Fernando, no merecías esta despedida.
Les va a doler toda la vida que un pibe de 19 años salido de River entró a la cancha en una Copa del Mundo y le pegó un voleo en el orto tan fuerte al muerto de Paredes que nunca más volvió a salir del banco de suplentes.
La gente te llama “independiente”, pero no ven la versión de ti que secretamente quiere derrumbarse en los brazos de alguien, y que esta vez sí que la atrapen.