El primer concierto de los Rolling Stones en el Vicente Calderón dinamitó los precios de las actuaciones en directo en España. 2000 pesetas, 12 euros. Era el año 1982. Por comparar: la actuación de Ramones en Madrid dos años antes costó 350 pesetas, unos 2 euros. La actuación en Rock-Ola de Depeche Mode en 1982 costó poco más de 3 euros. El nuevo disco de un artista exitoso en formato vinilo, el más adquirido en la época, costaba entre 1.100 y 1.200 pesetas, un poco por encima o por debajo de los 7 euros. El concierto de los Rolling supuso un salto brutal, ya que triplicaba el precio de las entradas, pero también porque invirtió el orden que reinaba hasta entonces: lo perdurable costaba más que lo efímero.
Los conciertos en estadios en aquella época en España eran infrecuentes y estaban reservados a grandes estrellas, como U2, que actuaron en 1987 en el Bernabéu por 9 euros. La actuación de Bruce Springsteen en el Calderón en 1988, con otro lleno, también supuso un salto cualitativo: 3.250 pesetas, un poco menos de 20 euros. Eran entradas de precio único, de modo que el que primero llegaba elegía sitio. También fue un concierto llamativo por los elevados precios del merchandising, bastante más elevados que los que se llevaban en la época.
Desde entonces hasta ahora, han cambiado muchas cosas para que los precios de los conciertos sean tan caros y la gente los pague.
@EmilSorel A Valdano es un sabio y uno de los arquitectos de un gran RM moderno (Raúl, Hierro de central, Redondo), pero decir que Franco era un apestado a la altura de las 5 Copas de Europa... No hubo mayor blanqueamiento para la dictadura que la entrada en la ONU en el 55
La revista Pronto ha tomado una llamativa decisión viendo que internet devalúa su producto y la IA se lo apropia directamente: cierra su edición web y solo funcionará en papel
Se hizo una convocatoria pública para que todos los trombonistas de Nueva York llevaran su instrumento y despidieran a Willie Colón hoy, a la salida de su féretro de la Catedral de San Patricio, donde se celebró una misa en su honor. Mira el resultado:
El acceso a la vivienda es un grave problema en toda Europa y trunca las vidas de los jóvenes. Pero los análisis tipo "el ascensor social está atascado" son absurdos. Una pareja de camarera y albañil se merecen una vivienda, igual que un profesor y una ingeniera.
Se ha puesto tan de moda negar que la clase media haya existido alguna vez que veo a gente sorprendida –sorprendida– por el hecho de que mis padres guardia civil y limpiadora/vendedora de seguros sean definidos por mí como "clase media", habiendo tenido dos hijas, coches, que nos hayan proporcionado oportunidades a ambas, costeado alguna semana de vacaciones en un destino modesto... –nada faltaba, pero nada nunca nos sobraba– que hayamos vivido en una VPO, que fue el mayor símbolo de la clase media en España.
Sí, hubo una época no tan remota donde la gente podía vivir con su salario, tener alguna propiedad, o soñar con que sus descendientes fueran a más. Suena revolucionario, entiendo que hoy en día es algo anómalo hablar de esto –hay quien cree que pensar así son cosas de streamer huido a Andorra, o de cryptobro–, pero no nos hagamos trampas al solitario: prosperar mediante el propio trabajo fue siempre el sueño de la clase media aspiracional.
Me pregunto si eso quiere decir que, a su juicio, la juventud actual está en la pobreza, que la ciudadanía generalmente en España está hundida económicamente, porque muchísima gente no puede hacer ya nada de eso. Igual es hasta una revelación sobrevenida a la que han llegado.
Dirán que éramos clase obrera, y no señor. Éramos clase media aspiracional. Muy humildes, pero con la percepción de que había un ascensor social en el que mis padres creían, servicios de un Estado del Bienestar que garantizaba poder progresar, sentimiento de esfuerzo que valía la pena –"estudia, trabaja, y podrás ser dueña de tu vida"–. A todos nos criaron así en los 90. Casi nada de eso se da hoy en España.
De todo ello hablo en LOS HIJOS DE LOS BOOMERS, mi nuevo libro, que hoy se publica.
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@raldarondo En A Coruña estuvo bastante bien, pero no me pude despegar en todo el concierto de la pena de que no hubiese venido con la banda con la que presentó el disco en EE UU.
@Grande_Amore_OG Comprei a Efe Eme, como a Ruta ou outras, dos 17 anos ata que morreu a revista mensual en papel. Sei da súa querencia polos vejestorios e por eso ver III ao lado do disco de Rosalía foi un alegrón. Descansa o que poidas, disfruta do conseguido (todo o que poidas) e á pelea