No a los recortes en Sanidad.
No a la saturación en los hospitales por la falta de personal.
No a las listas de espera interminables.
No a la privatización.
Sí a la detección temprana.
Sí a una gestión humana.
No a la corrupción que se lleva los fondos que podrían ir a Sanidad.
Me gustan los libros subrayados, con páginas marcadas y tapas arañadas. Que se note que la vida ha pasado por ellos. Los otros, los impolutos, son más objetos decorativos que otra cosa. Les falta carácter.
Con las personas, me pasa lo mismo.