La tranquilidad que me da saber que soy una buena mujer, no me interesa ser igual al resto, no busco hacerle daño a nadie, tengo un corazón enorme, nunca aprendí a odiar, menos a guardar rencor, no soy interesada y mucho menos envidiosa, mi amor siempre es sincero, por eso todo fluye, todo llega, todo sana, todo pasa, todo mejora.
Estoy tomando el hábito de despertarme feliz, sin importar lo que esté pasando. La vida podría ser mejor, pero también mucho peor; solo hay que ser agradecido.
Lo valgo todo. El tiempo, la energía, el esfuerzo, el amor. Lo valgo y no lo tengo que justificar. Lo valgo hoy, lo valía ayer y lo voy a valer siempre.