Una denuncia, una medida cautelar. Y nada. Pasa un peaje. Y nada. Los tiempos de la justicia y del accionar policial no son suficientes para esta Emergencia Nacional. La violencia sigue escalando niveles y las consecuencias las pagan las infancias. Qué impotencia y cuánto dolor.
Los tipos que cuestionan el accionar de una madre en vez de enfocarse en el delito cometido por el padre no son ignorantes, o faltos de entendimiento, son lacras que el sistema patriarcal continuamente alimenta, no repliquen sus voces, ignorarlos! es la única forma.
Estoy sin reacción, nos acaban de sacar de la copa de forma alevosa. Tuvimos errores, lógico, pero jamás en la vida eso es penal y mucho menos en tiempos de VAR.
Un escándalo lo que acaba de pasar en Avellaneda.