Hay que escuchar a los expertos y a la evidencia.
Y sobre todo no estigmatizar las posiciones en Salud Pública. La evidencia en los últimos años ha crecido y algunos ni se enteraron.
La postura de la @asocepic y otras es muy clara.
Resumen acá 👇
https://t.co/iUnrcbCgVX
El nivel de manipulación de esta campaña presidencial está superando todo récord.
Plata, redes sociales, inteligencia artificial, manipulación emocional, digital y estadística, indebida participación en política, intervención extranjera, intervención judicial, amenazas y demandas han superado de lejos a la plaza pública y las viejas maquinarias clientelistas como determinantes electorales.
En todo sentido es una ruptura política, comunicacional e institucional que solo vamos a lamentar y padecer.
Independientemente de quien “gane”, ya perdimos todos.
Los debates son especialmente importantes en este momento para Colombia. La fuerza de los argumentos, el talante democrático, la capacidad de escuchar al otro, la claridad de la visión sobre lo que necesita el país y la preparación real para asumir la compleja tarea de gobernarlo serán determinantes para que los ciudadanos puedan tomar decisiones informadas. La democracia se fortalece cuando las ideas se confrontan con respeto, evidencia, conocimiento y altura.
Muy interesante comentario sobre el documento de SciAm.
En La Generación Ansiosa, Jonathan Haidt muestra con datos epidemiológicos cómo el auge de redes sociales se asocia con mayores niveles de ansiedad, depresión e incluso incremento en conductas suicidas, especialmente en adolescentes.
Modelos de belleza inalcanzables.
Vidas editadas como ideales.
Comparación permanente.
Los “likes” activan el sistema cerebral de recompensa: gratificación inmediata y caída posterior, una comparación permanente que erosiona la autoestima.
Este secuestro emocional difícilmente puede producir mayor bienestar.
No one knows you. No one has a story about who you are. No one is waiting for you to be the person you were yesterday. You're just a stranger in a chair by the window, watching a city that doesn't need anything from you.
It's the feeling that anything could happen. That the world is bigger than the walls you built around yourself back home. That the life you've been living is just one version of a life, and there are others, and they're not as far away as you thought.
At home, you're fixed. Known. You fit into a shape that other people recognize, and after a while, you forget you're even in a shape at all. But here, alone, somewhere new, the shape dissolves. You could be anyone. You could be more of yourself than you've ever been. No one is watching to see if you stay consistent.