Lo he dicho y lo vuelvo a repetir: María Corina Machado es venezolana y no necesita la autorización de la dictadora Delcy ni de nadie para regresar a su país.
El pueblo venezolano necesita a María Corina, y nadie tiene el derecho de impedirle volver a la tierra por la que ha luchado con tanta valentía.
El miedo del régimen es evidente. Saben que los venezolanos están con ella y que su regreso representa la esperanza de una Venezuela libre. 🇻🇪
Señor Presidente Trump, usted está cometiendo un gravísimo y peligroso error al estar ejerciendo co-gobierno con Diosdado Cabello y Delcy Rodríguez, también al desconocer el indiscutible liderazgo de María Corina Machado.
@javiernegre10 Ojalá y no sea para que el Señor Barrett siga alabando al régimen; ya suficiente ha llevado este país con esos nefastos 27 años en el poder para que ahora venga este Señor a decirnos lo buenos que son.
Si le parecen tan increíbles que se mude a vivir aquí pero sin privilegio 🇺🇸
¡Atención! Informe técnico del arquitecto y urbanista Marcos Jesús Ojeda Jaimes sobre las construcciones post- terremotos, y señala que después de la Tragedia de Vargas, cuando el régimen quiso sacar provecho político al deslave colocó al frente a un brillante ingeniero, Carlos Genatios (UCAB), quien advirtió sobre la construcción de suelos blandos en La Guaira, pero su informe técnico fue obviamente ignorado y continuaron las construcciones en esos espacios sin valorar las recomendaciones técnicas
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El sector privado: promotores inmobiliarios y financieros con responsabilidad en la situación
Análisis sobre el devastador sismo de magnitud 7,1 (y su posterior réplica de 7,5) registrado el pasado 24 de junio de 2026 ha reabierto las heridas de la vulnerabilidad estructural en el litoral central de Venezuela. A pesar de los rigurosos diagnósticos técnicos y las advertencias de ordenamiento territorial emitidas por la Comisión Especial liderada por el ingeniero Carlos Genatios tras el deslave de 1999, muchas de estas recomendaciones estructurales y de planificación fueron ignoradas o eludidas en el auge constructivo de las últimas dos décadas en La Guaira.
El colapso y daño estructural severo observado en áreas como Playa Grande, Puerto Viejo y complejos residenciales costeros expone directamente los fallos en la aplicación de la normativa sismorresistente y la microzonificación. A continuación, se presenta un análisis de las principales recomendaciones técnicas omitidas que explican el origen del colapso de edificaciones en este sismo:
1. Desatención al Efecto de Sitio y Licuación en Suelos Aluviales
La Comisión Especial de 1999 insistió exhaustivamente en la prohibición de levantar edificaciones multifamiliares de gran escala en los denominados abanicos aluviales y zonas de depósito sedimentario costero sin estudios de microzonificación sísmica profunda.
La omisión: Gran parte de los edificios modernos construidos en el borde costero ignoraron que estos suelos están compuestos por sedimentos no consolidados, arenas sueltas y niveles freáticos altos.
Consecuencia en el Sismo de 2026: Al recibir las ondas del sismo, estos suelos blandos generaron un efecto de amplificación sísmica (las ondas se mueven más lento pero con mayor amplitud, sacudiendo las estructuras con más violencia). Adicionalmente, el fenómeno de licuación de suelos provocó que el terreno perdiera su capacidad de soporte portante, causando el hundimiento, asentamiento diferencial o colapso completo de las fundaciones de varios bloques residenciales costeros.
2. Flexibilización del Ordenamiento Territorial y "Zonas No Urbanizables"
El informe Genatios enfatizaba la necesidad de un estricto ordenamiento urbano no negociable, definiendo áreas frágiles que debían ser destinadas exclusivamente a espacios públicos o de recreación, actuando como zonas de amortiguación naturales.
La omisión: La presión inmobiliaria y la debilidad en los controles de fiscalización municipal permitieron la rezonificación y el otorgamiento de permisos para desarrollos residenciales, turísticos y comerciales de densidad media y alta en áreas catalogadas originalmente como de "alto riesgo geológico e hidrológico".
Consecuencia en el Sismo de 2026: Edificaciones enteras quedaron expuestas no solo a la sacudida directa del sismo, sino a fallas colaterales del terreno por encontrarse en la línea directa de antiguos cauces modificados o taludes inestables.
3. Vulnerabilidad Estructural: Configuración de "Piso Blando"
La ingeniería forense que analizó la Tragedia de Vargas ya advertía que muchas estructuras residenciales colapsaban debido al diseño arquitectónico típico de la zona costera, que concentra estacionamientos, locales o áreas comunes abiertas en la planta baja.
La omisión: Se continuaron construyendo edificios modernos bajo este esquema de piso blando o "planta libre", donde el primer nivel posee una rigidez significativamente menor que los pisos superiores (llenos de paredes divisorias y tabiquería).
Consecuencia en el Sismo de 2026: Como alertan los primeros reportes de daños, los primeros cuatro pisos de las estructuras grandes sufrieron las peores fracturas y fallas en sus nudos y columnas. La falta de continuidad de rigidez hizo que la planta baja absorbiera de forma destructiva las fuerzas de corte basales del sismo, provocando fallas por cizallamiento y el colapso tipo "sándwich" de las estructuras.
4. Calidad de los Materiales y Deficiencias de Inspección Técnica
Los informes posteriores a 1999 señalaban la necesidad de un control de calidad férreo sobre el concreto y el acero utilizados en ambientes marinos, debido a que la corrosión por cloruros acelera la degradación estructural de los componentes sismorresistentes si no se cumplen los recubrimientos mínimos especificados por la norma Covenin.
La omisión: Informes preliminares de veedurías internacionales y agencias de noticias han alertado que la falta de inspección rigurosa y presuntos esquemas de corrupción permitieron el uso de materiales que no cumplían con las especificaciones técnicas requeridas para zonas de alta sismicidad (Zona 5 o superior).
Consecuencia en el Sismo de 2026: Estructuras relativamente nuevas, que teóricamente debieron resistir el movimiento mediante deformación plástica (ductilidad), fallaron de manera frágil. El concreto se disgregó con rapidez y las armaduras de acero cedieron prematuramente al no contar con el confinamiento adecuado o debido a un desgaste interno acelerado por la salinidad ambiental.
El sismo del 24 de junio de 2026 ha demostrado que la mitigación de desastres no se limita a construir obras de contención en las montañas. Si la memoria histórica e institucional se archiva, y la fiscalización del diseño estructural se subordina a intereses económicos o habitacionales inmediatistas, las consecuencias a largo plazo se pagan en vidas humanas e infraestructura irrecuperable. La Guaira se enfrenta hoy a la urgente necesidad de una auditoría estructural forense e inflexible para dictaminar qué edificaciones en pie siguen siendo habitables.
Arq. Urb. Marcos Jesús Ojeda Jaimes
Bibliografía.
Altez, R. (2006). El desastre de 1999 en el estado Vargas, Venezuela: Una mirada histórica y social. Universidad Central de Venezuela.^[Nota de contenido 1: Esta obra de Altez analiza cómo la Tragedia de Vargas no fue un evento aislado, sino la consecuencia de un proceso histórico de acumulación de vulnerabilidades socio-ambientales en el litoral central.]
Audemard, F. A. (2002). Ruptura de falla cosísmica y actividad fallas holocenas en el litoral central venezolano. Revista de la Facultad de Ingeniería de la UCV, 17(2), 23-37.^[Nota de contenido 2: El trabajo de Audemard es clave para comprender la sismicidad regional de La Guaira, detallando los sistemas de fallas inversas y de rumbos oblicuos que condicionan la amenaza sísmica de la franja costera.]
Genatios, C., & Lafuente, M. (2002). Ciencia y tecnología para la mitigación de riesgos: La experiencia del deslave de Vargas. Ediciones del Ministerio de Ciencia y Tecnología.^[Nota de contenido 3: Este texto constituye el informe medular liderado por el Ing. Genatios, donde se exponen las bases de la microzonificación, los mapas de riesgo de los abanicos aluviales y las pautas de ordenamiento urbano que se propusieron originalmente para la reconstrucción.]
Hernández, J. J., & Bonilla, R. (2018). Vulnerabilidad de estructuras con tipología de piso blando ante eventos sísmicos en la costa norte de Venezuela. Boletín Técnico de la Escuela de Ingeniería Civil de la UCV, 41(3), 112-125.^[Nota de contenido 4: Los autores evalúan mediante modelado estructural el alto riesgo que presentan los edificios residenciales de La Guaira diseñados con plantas bajas libres (estacionamientos), anticipando los modos de falla por corte observados recientemente.]
López, O. A., Coronado, M., & Olazo, R. (2004]. Lecciones e implicaciones del sismo de Cariaco y el deslave de Vargas en la normativa sismorresistente venezolana. Revista IMME, 42(1), 45-68.^[Nota de contenido 5: Este artículo analiza la urgencia de actualizar y hacer cumplir de manera estricta los coeficientes de aceleración horizontal en los códigos de construcción (COVENIN 1756) para el litoral central.]
Me encanta esta explicación técnica. No deja lugar a dudas de la corrupción por encima de lo profesional. Siempre apostaron al autoritarismo. Hoy, esos que jugaron con vidas, también están arruinados y amenazados. Explica muchas cosas. ¿Cuántos más están así? Vía ElPitazo
Durante estos meses muchos aceptamos —y en mi caso, incluso defendí— la idea de que existía una estrategia gradual. El plan de “tres fases” anunciado por el secretario de Estado que buscaba desmontar, paso a paso, la estructura del chavismo mientras se construían condiciones para una transición democrática. Pero el 24 de junio cambió el país. Los terremotos rompieron ese esquema de la misma manera en que rompieron miles de edificios en Caracas y en el estado Vargas.
Desde el 24 de junio ya no discutimos únicamente quién debe gobernar Venezuela. Discutimos quién puede hacerlo. Hay una diferencia enorme entre ambas preguntas. La primera pertenece al terreno de la legitimidad democrática. La segunda pertenece al terreno de la capacidad estatal y, en este momento, de la supervivencia nacional. Los terremotos respondieron brutalmente esa segunda pregunta y la primera ya había sido respondida hace bastante tiempo (en 2023 y en 2024).
La discusión dejó de ser exclusivamente política. Ya no estamos hablando únicamente de cuándo deben celebrarse determinadas elecciones. Estamos hablando de quién tiene la capacidad de conducir a un país devastado, de coordinar su reconstrucción y, sobre todo, de proteger la vida de millones de venezolanos. Eso cambia completamente la ecuación.
Quiero ser absolutamente claro. Esto no se trata de @MariaCorinaYA como persona. Se trata de lo que ella representa porque así lo hemos decidido los venezolanos.
Ella no es la principal dirigente política del país porque lo haya decretado ningún gobierno extranjero, ningún organismo internacional o ningún partido. Lo es porque la inmensa mayoría de los venezolanos, dentro y fuera de nuestras fronteras, le otorgó esa legitimidad. Y el liderazgo, en una catástrofe nacional, deja de ser un asunto partidista para convertirse en una necesidad pública.
Por eso la pregunta no va dirigida a Delcy Rodríguez. La respuesta de la tiranía es perfectamente comprensible dentro de su propia lógica de supervivencia estalinista. Jorge Rodríguez, Delcy Rodríguez y Diosdado Cabello saben que su permanencia depende del miedo (que cada día es menor). Y saben también que la presencia de María Corina Machado en Venezuela representa exactamente lo contrario: organización, esperanza, coordinación y la posibilidad de que una sociedad profundamente golpeada vuelva a reconocerse alrededor de un liderazgo legítimo.
No espero otra conducta de ellos.
La pregunta es para Washington. Es para @marcorubio. Es para @realDonaldTrump. Es para @usembassyve. Si Estados Unidos continúa ejerciendo una influencia determinante sobre el rumbo de la transición venezolana, ¿por qué impedir o aceptar que la dirigente con mayor legitimidad del país permanezca fuera precisamente cuando Venezuela más la necesita? ¿Qué interés estratégico puede justificar semejante decisión después de lo que acabamos de vivir?
Escuché con atención el mensaje que María Corina envió desde Panamá. Hubo una frase que resume perfectamente el momento que atravesamos: «Esto no se trata de mí». Tiene razón. No se trata de ella. Se trata de un país entero que necesita reencontrarse. Se trata de miles de venezolanos de la diáspora que quieren regresar para ayudar. Se trata de médicos, ingenieros, rescatistas, empresarios, voluntarios y familias que necesitan una conducción capaz de organizar el inmenso esfuerzo de reconstrucción que tenemos por delante.
Toda gran tragedia nacional necesita liderazgo. No para sustituir el trabajo de los rescatistas. No para reemplazar a los ingenieros. No para cargar escombros. Sino para darle dirección a una nación que intenta ponerse nuevamente de pie.
Venezuela necesita hoy ese liderazgo. Y la inmensa mayoría de los venezolanos ya decidió quién debe ejercerlo.
Si en Washington alguien considera que la presencia de Machado sobre el terreno puede resultar «desestabilizadora», me temo que está leyendo un país que ya no existe. Porque el verdadero factor de desestabilización no es la líder legítima de los venezolanos; es una tiranía que ha demostrado, frente a la mayor tragedia natural de nuestra historia reciente, que no puede, no sabe y, lo más doloroso de admitir, tampoco quiere gobernar para proteger a su propia gente. Nos odia. Y, siendo honesto, también los odian los venezolanos a ellos. Existe una ruptura moral irreparable entre la sociedad y quienes ocupan de facto el poder.
El estallido social del que tantos hablan no ocurrirá porque María Corina vuelva a Venezuela. Podría ocurrir precisamente si el país continúa sin un horizonte político claro. Si la sociedad no encuentra una conducción capaz de canalizar institucionalmente el inmenso dolor, la frustración y la rabia acumulados durante estos días.
La forma de evitar ese escenario no consiste en mantener congelada una transición. Consiste en acelerarla. Consiste en permitir que la sociedad se organice para reconstruir el país física, económica, institucional y moralmente. Consiste en comprender que estos miserables que hoy permanecen cómodamente instalados en Miraflores ya no pueden seguir al frente de un país al que han demostrado despreciar una y otra vez.
También escucho con frecuencia que Venezuela debe proyectarse ahora como un país estabilizado y lleno de oportunidades para la inversión. Ojalá lleguemos pronto a ese escenario. Pero intentar vender hoy esa imagen ignorando la realidad que dejaron los terremotos sería un profundo error de diagnóstico.
Porque ningún inversionista serio apuesta únicamente por recursos naturales. Invierte donde existen instituciones. Donde existe seguridad jurídica. Donde existe capacidad administrativa. Donde existe un Estado capaz de responder cuando ocurre una emergencia. Y eso fue precisamente lo que esta semana quedó dramáticamente en evidencia.
Los videos de ciudadanos enfrentando a militares, las denuncias sobre obstáculos a la ayuda, el bloqueo de información y la indignación creciente de millones de venezolanos seguirán recorriendo el mundo. No hay estrategia comunicacional capaz de ocultarlo.
Y hay algo todavía más grave.
Un régimen que obstaculiza la ayuda humanitaria durante una tragedia nacional envía el peor mensaje posible a cualquier ciudadano y a cualquier inversionista: que ni siquiera frente al dolor colectivo está dispuesto a renunciar a la lógica del control criminal. Si roban comida, imagínense cómo van a robar las máquinas de empresarios.
Los venezolanos seguiremos agradeciendo el respaldo de Estados Unidos. Seguiremos considerándolo un aliado natural. Pero precisamente porque somos aliados debemos poder hablar con franqueza.
El problema nunca fue solamente Nicolás Maduro. El problema es el chavismo. El problema es Delcy Rodríguez. Es Jorge Rodríguez. Es Diosdado Cabello. Es una estructura de poder que ha demostrado durante veintisiete años que destruye todo aquello que toca y que, incluso frente a una tragedia de esta magnitud, sigue actuando como un obstáculo para su propio pueblo.
Han pasado seis meses desde el 3 de enero. Ha pasado una semana desde el 24 de junio. Cada uno de esos días ha tenido un costo humano. Y los venezolanos ya no podemos seguir esperando.
Queremos caminar junto a Estados Unidos. Queremos que siga siendo nuestro principal aliado en la recuperación de la democracia. Queremos que la reconstrucción de Venezuela sea también una historia de cooperación entre dos países que comparten valores e intereses. Pero también debemos decir con claridad que nosotros no podemos esperar indefinidamente. No podemos. Y no lo haremos.
El chavismo debe llegar a su fin.
No solamente porque destruyó la democracia. No solamente porque destruyó la economía. No solamente porque destruyó el Estado. Sino porque esta semana terminó de demostrar que también es incapaz de conducir el dolor de una nación. O, peor todavía, que lo disfruta.
Si para poner punto final a esta tragedia seguimos contando con el apoyo de nuestros aliados, estaremos profundamente agradecidos. Ojalá sea así. Si ese apoyo no alcanza o no llega con la urgencia que el momento exige, los venezolanos haremos lo que ya empezamos a hacer durante esta semana. Tomaremos el martillo con el que hoy removemos escombros para reconstruir nuestras ciudades. Y, cuando llegue el momento, también para derribar el muro político que desde hace veintisiete años impide que Venezuela vuelva a levantarse.
Ya ha sido demasiado.
Hoy la Iglesia nos presenta un Evangelio que adquiere una fuerza especial para Venezuela:
«En aquel tiempo, Jesús subió a una barca junto con sus discípulos. De pronto se levantó en el mar una tempestad tan fuerte, que las olas cubrían la barca; pero él estaba dormido. Los discípulos lo despertaron, diciendo: “Señor, sálvanos, que perecemos”. Él les respondió: “¿Por qué tienen miedo, hombres de poca fe?”. Entonces se levantó, increpó a los vientos y al mar, y sobrevino una gran calma.» (Mt 8, 23-27).
Después del terremoto, muchos venezolanos sienten que la tormenta no termina. Hay quienes han perdido seres queridos, su hogar, su trabajo o la tranquilidad. A esa tragedia se suma la fragilidad de un país que lleva años acumulando crisis y que hoy enfrenta un desafío de reconstrucción para el que no bastan los recursos materiales, que además, no tenemos.
El Evangelio de hoy no niega el dolor ni minimiza el miedo. Nos recuerda que incluso en la noche más oscura, Cristo permanece en la misma barca. La esperanza cristiana no consiste en creer que todo saldrá bien de inmediato, sino en confiar en que el miedo no puede tener la última palabra y en que cada gesto de solidaridad, servicio y compasión también es una forma en la que Dios actúa.
Que el Evangelio de hoy nos anime a seguir acompañando a quienes sufren, a sostenernos unos a otros y a pedir por Venezuela.
@nayibbukele@VoluntadPopular Gracias Presidente eso que ustedes cómo país nos envían aquí en 🇻🇪 VALE ORO Y SE LO AGRADECEMOS DE CORAZÓN
La situación es una verdadera CATÁSTROFE
Ya se encuentra en camino el primero de tres aviones que trasladan al personal, equipo e insumos que brindarán ayuda a nuestros hermanos venezolanos.
Que Dios los guíe y los proteja durante esta misión 🇸🇻🇻🇪
@Criticolombia2 Y esto solo se consigue nos guste o no con UN CANDIDATO ÚNICO POR LA DEMOCRACIA para lograr vencer al comunismo y luego cuando ya se tenga 🇨🇴 PAIS DEMOCRÁTICO ahora si existirá el momento para las alternativas de cada partido.
SEÑORES DEMÓCRATAS aprendan de lo que otros viven
@AndresPastrana_ Presidente dígame usted qué más van a esperar los DEMÓCRATAS Colombianos para darle un parao a esto!
Realmente van a permitir que el país se les vaya de las manos?
Actúen por piedad TODOS UNIDOS y de inmediato; no hay tiempo que perder.
"Marco Rubio tiene un trayectoria muy consistente en cuanto a las denuncias de las dictaduras en la región: Cuba, Venezuela y Nicaragua": Héctor Schamis (@hectorschamis), profesor de la Universidad de Georgetown, sobre la importancia de la nominación del senador republicano como el secretario de Estado en el Gobierno de Trump que inicia en 2025, en entrevista para la #LaTarde de #NTN24 con @IdaniaChirinos. https://t.co/qCMmho0oda