La Palabra de Dios es viva, eficaz y más penetrante que una espada de doble filo. Llega hasta lo más íntimo del alma, hasta la médula de los huesos y descubre los pensamientos e intenciones del corazón.
Heb 4,12-13
Y todo aquel que por mi haya dejado casa, o hermanos, o hermanas, o padre, o madre, o esposa, o hijos, o propiedades, recibirá cien veces más y heredará la vida eterna. Mt 19,30
Eres lo máximo Señor!