🚨Elon Musk: “Puede que todavía no sepas qué te apasiona… porque nunca exploraste el mapa completo”
Cuando le preguntan por el sentido de la vida, Elon no habla de meditación ni de “encontrar tu propósito”. Va directo:
“Lee. Lee muchísimo. Construye un terreno accidentado del paisaje del conocimiento. Aprende un poco de muchas cosas.”
La razón más subestimada:
Solo puedes desear lo que has visto.
Si tu menú de opciones se limita a lo que te dieron tus padres, la escuela o el primer trabajo… estás eligiendo a ciegas.
Los libros rompen ese límite.
Son el motor de búsqueda de tu propia vida.
Habla con gente de mundos distintos.
Explora campos que nunca imaginaste.
Luego busca la intersección perfecta:
ser intrínsecamente bueno en algo
que te guste hacerlo de verdad.
Porque el talento solo es una trampa:
puedes ser excelente, ganar dinero… y odiarlo en silencio durante años.
Lee. Amplía el mapa.
El mayor riesgo no es equivocarte de camino…
es nunca haber visto los otros.
Dieciséis años atrás. Leo Messi celebraba su cumpleaños 23 en el Mundial de Sudáfrica 2010 en una habitación que compartió 40 días con Juan Sebastián Verón en Pretoria. La Brujita tenía tres mundiales encima, su liderazgo era furioso. También infundía miedo y respeto. Ese fue el personaje que escogió Maradona para que acompañara a Leo en la Copa del Mundo en la que ya aterrizaría como la figura de Argentina. ¿La misión? Fungirlo como el líder espiritual del plantel.
Con mirada perdida, Messi se la pasaba viendo los DVD que repartía como un contrabandista Javier Mascherano: se veía la serie de El Cartel de Los Sapos, acerca de narcotraficantes colombianos. Pero su tranquilidad se esfumó cuando Diego llamó a su habitación dos días antes del tercer partido de la fase de grupos ante Grecia. “Vos vas a llevar el brazalete de capitán”.
Esas 48 horas, cuenta Verón, lo vio más nervioso que nunca. El partido no tenía nada que ver… era más bien lo que tenía que hacer antes: dar un discurso. Quitarse cinco tipos de encima, tranqui, pero decir 13 palabras seguidas le costaba una vida. “Qué digo?”. “Decí lo que sentís y te va a salir solo”, respondió la Brujita.
Un líder silencioso. Que no le gusta ser el tipo que más se hace notar, el que más grita, el que más escupe. En la cancha hablamos. Y en Catar tuvo un ataque maradoniano: le hizo el festejo de Riquelme a Van Gaal como símbolo de fútbol sudamericano. Necesitábamos un símbolo y Messi nos lo ofreció. Qué mirá, bobo, qué mirá.
Pero había un fastasma, que hasta hoy, la vida no le tenía a Messi: los ingleses y las Malvinas. Cuarentón, corrió, metió y generó de sus pies la remontada épica en los últimos minutos. Leo no fue Diego, fue Messi.
El Avatar está completo.
Ante las recientes declaraciones públicas de altos funcionarios del Gobierno del Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte respecto de la soberanía sobre las Islas Malvinas, la Argentina reafirma sus derechos soberanos sobre las Islas Malvinas, Georgias del Sur y Sandwich del Sur y los espacios marítimos circundantes. La ocupación de 1833 fue un acto de fuerza contrario al derecho internacional de la época que vulneró nuestra integridad territorial y dio inicio a una situación colonial que persiste.
La Asamblea General de las Naciones Unidas reconoció mediante la Resolución 2065 (XX) la existencia de una disputa de soberanía e instó a la Argentina y al Reino Unido a resolverla por la vía de las negociaciones bilaterales. Este llamado ha sido reiterado por numerosos pronunciamientos bilaterales y multilaterales, entre los que se destacan el Comité Especial de Descolonización de las Naciones Unidas (C24), la Organización de los Estados Americanos (OEA), el Mercado Común del Sur (MERCOSUR) y sus Estados Asociados, la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC), los países miembros del Consenso de Brasilia y del Grupo de los 77 y China.
Rechazamos la invocación británica del principio de libre determinación de los pueblos. Los actuales habitantes de las Islas Malvinas no han sido nunca reconocidos como un "pueblo" por las Naciones Unidas. No resulta aceptable que los habitantes de las islas se conviertan en árbitros de una disputa territorial en la que su propio país, como población implantada, es parte. Por ello tampoco tiene validez el pretendido “referéndum” de 2013.
Denunciamos además las actividades ilegales de exploración y explotación de recursos naturales -tanto renovables como no renovables-, en particular la pretendida “Decisión Final de Inversión” anunciada por las ilegítimas licenciatarias Rockhopper Exploration Plc y Navitas Petroleum Lp, para el desarrollo del yacimiento “Sea Lion”, que buscan desconocer los derechos soberanos argentinos y violan resoluciones de las Naciones Unidas.
Por todos los elementos señalados, la República Argentina manifiesta, una vez más, su disposición a reanudar las negociaciones bilaterales con el Reino Unido que permitan encontrar una solución pacífica y definitiva a la disputa de soberanía y dar fin a la situación colonial especial y particular en las que están inmersas y agradece a toda la comunidad internacional el apoyo recibido a los derechos soberanos argentinos sobre las Islas Malvinas, Georgias del Sur y Sandwich del Sur y los espacios marítimos circundantes.
Por historia, por derecho y por convicción: las Malvinas son argentinas.
Hace 25 años, en Wimbledon, comenzó a reescribirse la historía del tenis 💚
El alumno superó al maestro.
Aquel día, Federer derrotó a Sampras y el tenis cambió para siempre.
En el mundo de la posverdad, la sobre información y las fake news no hay campaña de marketing, rosca, acuerdo político, territorio, herramienta de comunicación, pauta o guita que pueda suplir la representación autentica de la demanda social. Un nuevo dogma construido sobre los fracasos de Macri, Alberto, Massa, Larreta y tantos otros más. Por eso la oposición no solo no logra sino que no puede lograr construir ninguna alternativa real a este proyecto político. El curso de los acontecimientos es inalterable.