Los republicanos tenemos que admitir que hay un contraste abismal entre las formas de la familia real y el circo siniestro de los políticos actuales. No pido un protocolo perfecto en política, pero se ha perdido todo el respeto a los ciudadanos, a los símbolos, a la cámara y entre partidos. Cuando ves a una niña de 18 años hablar con normalidad, sin griteríos y cuidando su presencia en público, te das cuenta de que no tenemos políticos a la altura de una república. Y si los ciudadanos no somos capaces de exigir que al menos se comporten con seriedad y no nos tomen por imbéciles con sus peleas de patio de colegio, es que tampoco estamos a la altura. La casa real al menos da una imagen de formalidad frente a otros países, la alternativa sería una república bananera de sectas enfrentadas y chillonas.
@maritahermano Por los únicos por los que me muerdo la lengua. Debería tener claro todo el mundo que tus hijos están por encima de tus rencillas personales con los ex.