Existe un concepto en psicología conocido como "fusión cognitiva".
Ocurre cuando dejamos de percibir pensamientos como simples eventos mentales y empezamos a tratarlos como hechos objetivos.
Pensar:
"Soy un fracaso"
No es lo mismo que observar:
"Estoy teniendo el pensamiento de que soy un fracaso."
Esa pequeña distancia puede cambiar radicalmente nuestra relación con el sufrimiento.
Retomar algo que antes te gustaba cuando el ánimo está bajo o hay una depresión es uno de los consejos más repetidos. Y tiene sentido en teoría. El problema llega cuando lo intentas y no funciona: vas a dar un paseo, quedas con alguien, pones una serie... y no sientes nada especial. Y de ahí a "estoy peor de lo que pensaba" hay muy poco camino.
En un estado de ánimo normal, primero tienes ganas y luego actúas. Cuando el ánimo está bajo durante un tiempo prolongado, ese orden se invierte: la motivación llega después de actuar, no antes.
Si mides el resultado justo en el momento de hacerlo, estás usando la regla equivocada. La ausencia de disfrute inmediato no dice que estés peor. Solo dice que el sistema todavía está arrancando, pero empezar ya es un buen indicador de cambio.
Qué bonito debe ser compartir la vida con alguien que te confía sus libros favoritos y te deja descubrir, en sus subrayados, todo aquello que no supo (o no quiso) decir en voz alta.
mis padres no criaron a ninguna tibia, yo pago, yo resuelvo, lo hago cansada, lo hago con miedo, con el corazón roto, enferma, con dudas.
Pero lo hago y lo seguiré haciendo.
Tenemos derecho a desordenarnos, a perder el rumbo e incluso a perdernos.
La idea de un equilibrio total en la vida es una fantasía, ya que estamos atravesados por conflictos, pérdidas, contradicciones y elecciones.
Tanto la lógica del capital como los discursos normativos se alimentan de esa fantasía.
En un mundo fragmentado, y me parece que es una descripción muy acertada, la formación del profesor debe ser integradora, es decir, humanista. Me parece la mejor respuesta posible dentro de un buen proyecto educativo
no hay atajos, madrugar es difícil, cuidar el cuerpo es difícil, estudiar es difícil, trabajar es difícil, crecer espiritualmente también, pero es justo que mucho cueste lo que mucho vale
Encontrar pareja se ha vuelto difícil porque hay demasiado orgullo, demasiada comparación, demasiada prisa por sentir y muy poca paciencia para construir.
También es difícil porque mucha gente quiere amor, pero no quiere compromiso. Quiere atención, pero no responsabilidad.
ACABO DE OÍR A ALGUIEN DECIR
"TAL VEZ NO NECESITES MÁS TIEMPO PARA SANAR, TAL VEZ NECESITES MÁS EXPERIENCIAS QUE LE MUESTREN A TU SISTEMA NERVIOSO UNA REALIDAD DIFERENTE"
Y, SÍ.
Como la persona más vaga del mundo, acabo de ver un tiktok que ha cambiado mi cerebro para siempre: Si algo te da pereza es porque sabes que te va a aportar algo, que va a hacerte crecer o a producir un cambio y por eso mismo debe motivarte, porque las tonterías no nos dan pereza
Las personas que transmiten ilusión parece que tienen imanes. Casi siempre están con alguien alrededor; el buen ánimo y el sentido del humor acompañan a sus relaciones, pero lo que hace que nos brillen los ojos es la esperanza que suscitan y la ilusión que generan.
La exigencia de estar siempre bien es una de las formas contemporáneas del malestar. No somos equilibrio, sino búsqueda. Y no hay búsqueda sin extravío.
Nadie me ha preguntado, pero cuento cómo yo hago valer mi autoridad como profesor, o lo intento:
1. Lo que más respeto despierta en los alumnos es que el profesor sepa de qué habla. O sea, ninguna doctrina pedagógica ayuda mucho en eso.
2.Sabes lo que hablas y estás atento, (+)
La gratitud cambia la química cerebral, incrementa la serotonina y la dopamina, mejora el sueño y reduce la depresión. Y lo mejor de todo, es que mejora la perspectiva para observar la vida.
A veces cuesta superar dificultades y abandonar hábitos que nos debilitan, pero merece la pena el esfuerzo! No te rindas pensando que todo está perdido; anímate y da el primer paso para recuperar tu buen ánimo. Ese primer paso te llevará a la meta final.
Hay una pandemia de fátiga crónica, procrastinación, sensación de baja autoeficacia, problemas atencionales, olvidos frecuentes, niebla mental, rumiación cognitiva, sensación de inutilidad, de no haber hecho algo importante en lo que llevan de su vida, cansancio de la existencia. Todos los días escucho narrativas muy similares en mi consulta. Nuestra mente le cuesta aceptar nuestro diseño imperfecto, la falta de coherencia, la incertidumbre y la búsqueda de explicación a todo sin tener todas las respuestas.