Mi mamá una vez me dijo: “Si aceptas que te traten mal cuando toda tu vida te hemos tratado como reina en la casa, no solo estás faltándote el respeto a ti misma, sino a tu familia”.
Me encanta esta versión de mi que no tiene una falsa imagen que sostener, lo que ves es lo que hay; algunos días soy increible, otros días me siento apagada, unos días soy muy productiva, otros tantos no me fluye nada; aprendí a no juzgarme, me doy el permiso de ser humana.