Mi amor está intacto y mi lealtad también, nunca traicioné como me traicionaron y lo peor es que personas que decían considerarme parte de su familia lo sabían y tapaban todo con un dedo, pero yo siempre fui señalada.
me di cuenta que lo que te cura no es el contacto cero, ni el tiempo, ni siquiera la terapia, lo que te cura es aceptar tus sentimientos, dejarlos existir, y saber que no necesitas superar las cosas al 100% para poder vivir una vida plena.