Te das cuenta al toque cuando alguien es romántico, porque es romántico también con los amigos. El romanticismo es una forma de vivir, de relacionarse con las cosas; no necesariamente se reduce a los vínculos sexoafectivos.
Si algo le tengo que reconocer a Abelardo, es ser el mejor engaña bobos de los últimos años.
Entendió que el colombiano vota con las vísceras, y que ni las propuestas, ni la experiencia, ni la gobernabilidad, ni la ética convencen más que el odio.