Francamente no me importa si soy o no comprendido, si hablan o no de mí; la aprobación de los demás no forma parte de mis preocupaciones. Es por ello que siempre le he sido fiel a mi autenticidad.
Cuando era niño, soñaba, pero conforme crecía me di cuenta de que es la acción, no solo los sueños, lo que los hace realidad. Es el poder de la realización lo que convierte los sueños en realidad