Todo hombre sueña con quedarse al lado de una mujer que le dé paz, pero muchos olvidan que esa paz no aparece sola, nace de cómo la tratan, de cómo la cuidan y de lo que hacen sentir.
La tranquilidad no se exige, se construye.
tener un hombre que esté de humor para ti todos los días, que quiera hablar contigo sin importar lo ocupado que esté, que anhele tu contacto, que aprecie tu amistad y tus consejos, que desee tu presencia, que te provea y te proteja, un hombre así es el cielo