Un hombre en China pensó que un camionero lo estaba acorralando, pero en cuestión de segundos se dio cuenta de que en realidad le había salvado la vida.
Mientras aquí lloráis porque el Madrid se va a pasar otro año en blanco o el Atlético no gana una triste copa ni de casualidad, en Australia un tipo random y un canguro se están inflando a hostias en mitad de la calle por algún motivo que aún se desconoce.