Si tu novio se fue hace 20 años, escuchó el canto de las sirenas, visitó el país de los lotófagos, agredió a un cíclope, y descendió al inframundo, para mí estás soltera.
“Estos pilotos oligarcas han perdido contacto con los pasajeros normales como nosotros.
¿Quién vota para que yo maneje el avión?”
Caricatura del @newyorker que resuena en Colombia.
Buenos días ☀️
(Hoy para charlar entre mates)
¿Cómo sabe un fotón que lo estás observando?
Los fotones no tienen ojos, no “saben” que los miras y tampoco reaccionan a tu intención. Entonces… ¿por qué cambian?
La clave está en esto: mirar en física cuántica no significa observar con los ojos, significa interactuar.
Para saber dónde está un fotón, tienes que golpearlo con algo: otro fotón, un detector, un campo electromagnético. Y ese contacto, por mínimo que sea, altera su estado.
Un fotón se comporta como onda cuando no lo forzamos a decidir.
Pero en el momento en que intentamos medirlo, lo obligamos a comportarse como partícula. No porque quiera, sino porque el sistema de medición rompe la superposición.
Es como si el universo funcionara así:
👉 Mientras no preguntes, todo puede ser muchas cosas a la vez.
👉 Cuando preguntas, la realidad elige una sola respuesta.
No es que el fotón cambie porque lo miras…
cambia porque no existe una forma de observar sin intervenir.
Y eso deja una idea inquietante:
tal vez la realidad no es algo completamente definido hasta que interactuamos con ella.