Lo lamentable no es que el mundo sepa esto, es que el mundo sepa que acá todos lo sabían pero aún así votaron masivamente por él. Vieron todo lo de él como el menor de los males solo por el profundo odio hacia la izquierda. Esto no es tragarse un sapo, es tragarse la decencia.
si hubiera ganado cepeda hoy estaríamos leyendo gente hablando de lo que hay que exigirle y de lo que se espera de él. ganó abelardo y sus seguidores no han hecho sino enorgullecerse de nuestra legítima tristeza. para ellos esto era una pelea de internet y ningún proyecto de nada
¿Que si he llorado con los resultados de las elecciones? CLARO y no lloro por mí, por el ego lastimado de perder, lo hago por todos esos a los que les fallamos: campesinos, comunidades indígenas, los del Cauca, del Chocó, los de las zonas más apartadas. Los abuelos, por Colombia
Haber tenido un gobierno de Petro y tener a la mitad del país creyendo en Cepeda, es un logro gigante de la izquierda, teniendo en cuenta lo facha, goda, derechoza, conservadora, religiosa y paraca que ha sido toda la vida Colombia.
Fuimos siempre minoría, hoy somos la mitad.
Sientan rabia, sientan tristeza, sientan frustración, sientan.
Pero no se olviden de transformar esos sentires en acción, en organización, en difusión, en resistencia y en lucha.
El pueblo es superior a sus dirigentes. Siempre.
Yo ya me relajé. Uno luchando porque el pueblo menos favorecido tenga el reconocimiento del estado y ellos eligiendo al opresor.
Mejor vayan a comer mierda.
Me duele por la JEP, me duele por las víctimas, me duele por las mujeres, me duele por las comunidades que dicen que por fin sentían que significaban algo para el Estado.
'mañana es un nuevo día y hay que abrazarnos' amor votaste por un proyecto que perfila a la gente de izquierda, la tacha de enemiga y propone destriparla, esos discursitos de reconciliación y moralismo falsos pa otro lado
En caso de que gane Abelardo, nada de miedo.
Más putas que nunca, más zurdos que nunca, más maricas que nunca, más ñeros que nunca, más neas que nunca, más negros que nunca, más indios que nunca, más rebeldes que nunca.
No va a poder destriparnos a todos aunque quiera.
Nací en un hogar cristiano evangélico y la experiencia nos enseñó a mi familia y a mí que, si en una iglesia nos dicen cómo votar, hay que cambiar de iglesia.
Hoy los invito a votar siguiendo su conciencia. “Donde está el espíritu del Señor, allí hay libertad”.