una vez me dijeron “cuando no ponés límites, terminás enojada con vos, no con los otros” y empecé a ver cuántas veces me fallé por no querer incomodar a nadie.
Si no aprendés a calmarte, cualquier palabra te desestabiliza. Si no aprendés a valorarte, cualquier rechazo te destruye. Si no aprendés a priorizarte, cualquier persona te manipula. Al final no se trata de los demás, se trata solo de vos.