CHAO PETRO
Jamás olvidaremos tu posesión en la Plaza de Bolívar con entrada gratis pa indios, negros, mestizos, mulatos, zambos… y no como Abelardo, que le entregó la posesión a tuboleta punto com.
Jaja en @WRadioColombia están diciendo el dólar volvió a bajar hoy por unas palabras que dijo Restrepo y “tranquiliza a los mercados”. Señores, lleva 2 años a la baja y gracias a este gobierno Petro es una de las monedas más fuertes del continente. Cuánta manipulación.
El BID no dono a la tragedia en Venezuela y si le va a regalar 60 millones de dólares a Abelardo para un empalme... y le creen las bestias. Nada es regalado y menos de un banco.
𝐘 𝐒𝐄 𝐍𝐎𝐒 𝐕𝐀 𝐏𝐄𝐓𝐑𝐎
Así, sin incendio final, sin Apocalipsis en vivo por RCN y Caracol, sin expropiarnos el perro ni el televisor. Se nos va Petro… y el país sigue ahí, terco, respirando.
Se nos va Petro y resulta que no era el fin del mundo, sino apenas el fin de una costumbre: gobernar a punta de miedo. Se nos va Petro y el uribismo, ese señor que gritaba desde el balcón, quedó hablando solo, peleando con su propio eco. Uribe derrotado, no por un enemigo armado, sino por algo peor: el tiempo y la gente cansada.
Se nos va Petro y, vea pues, Colombia habló de paz sin pedir permiso. Se habló de derechos sin bajar la voz. Se habló de deberes sin sacar el bolillo. Se nos va Petro y la guerra dejó de ser el orgullo nacional, esa medalla manchada que siempre nos colgaban al cuello.
Se nos va Petro y el mundo nos miró distinto. No como nota roja, no como novela de narcos, sino como país que intenta pensar. ¡Pensar! En Colombia. Eso sí es revolución silenciosa.
Se nos va Petro y no dejó un milagro, dejó algo más peligroso: bases. Lenguaje. Discusión. Preguntas incómodas. La idea —ay, la bendita idea— de que gobernar no es mandar, sino responder. De que la dignidad no es discurso, sino postura.
Se nos va Petro y no llegó el comunismo intergaláctico, pero sí llegó la empatía al micrófono oficial. Se habló del pobre como persona, no como sospechoso. Se habló del campesino sin usarlo de postal. Se habló de soberanía sin arrodillarse ni gritar.
Se nos va Petro y la derecha ya no es eterna, ya no es destino manifiesto, ya no es “así ha sido siempre”. Nunca más la derecha como única opción, como amenaza, como papá regañón de la república.
Se nos va Petro y Colombia avanzó, no corriendo, no perfecta, pero de pie. Con errores, claro —esto fue gobierno, no catecismo—, pero con una fuerza rara: la esperanza sin ingenuidad.
Se nos va Petro…
pero no se va la decencia.
No se van los principios.
No se van los valores.
Y ahí queda Iván Cepeda, dejando claro que la política también puede tener memoria, ética y palabra. Queda el camino de la mano del pueblo, sin atajos de sangre ni discursos de odio. Queda la dignidad como norte y la historia abierta, por fin, sin dueño.
Porque se nos va Petro, sí…
pero el país ya aprendió a caminar.
Gracias @petrogustavo
#PetroLiderMundial
(Tomad de internet).
🔴Colombia registra el mejor dato de desempleo para un enero en 25 años. El dato llega en medio de tensiones por el incremento del salario mínimo y la implementación de la reforma laboral https://t.co/hTSu96cdIN
Para llegar al trabajo los días que debo ir de manera presencial, tengo que transitar por rutas que actualmente están en obra, como la Calle 100. Sin embargo, hace tiempo dejé de usarla porque conozco su nivel de congestión debido a las intervenciones por Transmilenio, así que hace un tiempo opté por una ruta alterna.
Esa ruta alterna funcionaba bien hasta que, hace unos meses, tuve que modificarla debido a las nuevas intervenciones del deprimido de la Calle 100 con Av. Suba. A esto se suman ahora las nuevas obras en la AK.7, que también hace parte de mi recorrido.
Como resultado, cerca del 80 % de mi recorrido al trabajo transcurre entre obras, lo que implica que el tiempo de desplazamiento puede duplicarse.
La calidad de vida en Bogotá, lejos de mejorar, sigue deteriorándose. Yo no tengo mayor problema porque cuento con cierta flexibilidad horaria, pero no dejo de pensar en quienes deben hacer este recorrido todos los días, incluso trayectos más largos, con aún más intervenciones y con mayores incomodidades en el transporte público.
No sé si el gobierno (@Bogota) tiene en cuenta la calidad de vida de los ciudadanos antes de realizar tantas obras simultáneas en las vías principales de la ciudad.
Comparemos los indicadores económicos del 2009, penúltimo año de Uribe, con este 2025, penúltimo de Petro. (Hay que recordar que Uribe, al cambiar la constitución, se quedó cuatro años más de lo permitido. Y se quería quedar más tiempo).
Desempleo 2009: 12.0%
Desempleo 2025: 7.0%
Informalidad laboral 2009: 58.0%
Informalidad laboral 2025: 55.0%
Crecimiento económico 2009: 0.9%
Crecimiento económico 2025: 3.6%
Aumento del salario mínimo 2009: 7.67%
Aumento del salario mínimo 2025: 23.0%
Todo estaba muy bien porque los narcos pudieron volver a las fincas que les robaron a los campesinos a sangrey fuego. Así, el 98% de los colombianos ya no tenían fincas.
La realidad, además, ya no la manejan los medios.
Pedir pizza en 1990: marcar el tel decir el sabor, la dirección y lista en media hora o gratis
Pedir pizza en 2025: bajar la app, loguearse con facebook, ir a google y loguearse en passwords, recuperar usuario y pass de facebook, autorizar inicio de sesión en dispositivo... LPTM
Según de The Economist, Colombia es la 4ta mejor economía DEL MUNDO en 2025, no veo en el listado en los primeros lugares a USA, Argentina o El Salvador que son los referentes de la derecha y que es a donde nos quieren llevar, que pena mijos, prefiero un gobierno progresista un millón de veces.
Gracias @petrogustavo