amo ese momento en el que estoy con mi gato y que estoy haciendole cariños y el a mi, me ronronea, me amasa y de pronto decide que es demasiada felicidad y me pega una mordida nomás para recordarme que amar también es sufrir.
estoy trabajando en el estanco y me dice una señora: “ay, te importa cambiarme el paquete que la imagen esta del ojo no me gusta?”, y le respondo: “claro, sin problema, prefieres la del bebé intubado?”, me dice: “sí por favor” y yo le digo: “comprensible”