Que lindo coincidir con alguien que sí nos ama, que sí nos busca, que sí nos escucha, que sí nos valora, que sí son leales y sobre todo, que sí nos llenan.
Con el tiempo, te empiezan a parecer malas personas algunas que antes tolerabas perfectamente. Y es que si las actitudes egoístas o dañinas te empiezan a molestar, es buena señal: estás mejorando vos.
No supe aceptar que te ibas de mi vida, no lo supe entender sólo quería que te quedaras, no quería dejarte ir, y aferrarme fue lo peor que pude hacer. Debí dejar que te marcharas sin ponerte miles de “peros”, solo debí ver como te alejabas pero no pude. Quise detenerte.