A veces, lo más valiente que puedes hacer es detenerte, cuidarte y recordarte que estás haciendo lo mejor que puedes. No es egoísmo, es amor propio. Respira, tómate un café y recuérdate que mereces paz, tiempo y espacio para sanar, crecer y seguir adelante con el corazón en calma
Se paciente contigo mismo, nunca nadie mejoró de la noche a la mañana. Vas a llegar a donde sea que tengas que llegar a tiempo. Por ahora, recuerda que cada día es un paso adelante. Ya superaste días muy difíciles que creíste que no superarías, mantén tu fe firme.
pensé que estaba mejorando y honestamente lo hice, pero ahora estoy acostado/a en la cama tratando de averiguar que me pasa y porque nunca soy suficiente.