El primero en disculparse, es el más valiente.
El primero en perdonar, es el más fuerte.
El primero en olvidar, es el más feliz.
Perdona al resto no porque merezcan el perdón, sino porque tú mereces la paz.
Dios actúa de formas misteriosas en tu vida después de escuchar tus súplicas. Si pides tener frutos, El poda para liberarte, riega para nutrirte y te expone al sol para fortalecerte. Así darás los frutos que pides y en abundancia. Ten Fe en el Señor.