Y de pronto lo entiendes y sanas.
No es la otra persona que te decepcionó, fuiste tú que idealizaste de más, y ahí, justo ahí, te permites sanar e ir en paz.
Me quedé callada y fue lo más sabio que hice, no voy a convencer a nadie de quién soy, ni reparar lo que no rompí, ni mucho menos luchar por demostrar mi valor.
Por si te lo preguntas, no, no te odio, no te detesto ni nada de eso, las cosas sucedieron porque sí, yo te lastime mucho y el karma tenía que regresar de la misma forma, así que relájate, no pasa nada, la vida es buena después de todo
Espero que seas feliz, que cumplas todos los sueños que alguna vez comentaste, ojalá llegues a la cima y más, te deseo siempre la mejor sonrisa, y los mejores placeres de la vida, vive bonito✨
Si un día me ves amando a alguien más, por favor no me escribas ni me busques. No intentes confundirme. Solo quiero que sepas que, antes de soltarte, le pedí a la vida cien millones de veces que fueras tú.
Todo el mundo habla de cortar el contacto con las personas, pero nadie habla realmente del duelo que conlleva tener que mantenerse firme en esa decisión, sabiendo que no es lo que querías, sino lo que era necesario para tu bienestar.
Imagínate perder comunicación conmigo y no volver a escuchar mi risa, mis chistes o mis ratos random. Pero lo peor, no volver a sentir el amor tan bonito que doy, el apoyo incondicional y mi esencia.
A veces quisiera regresar a la versión de mí que todavía no te conocía. No porque me arrepienta de haberte querido, sino porque extraño la tranquilidad que tenía antes de acostumbrarme a ti.