Fui la mujer del proceso, la que te apoyó, la que te quiso sin dinero, la que te aceptó con problemas y mil defectos, la que cada vez que oraba le pedía a Dios que te cuidara todos los dias en donde quiera que estuvieras, la que siempre te entendía aún cuando ni tú mismo te entendías, la que conoció la peor versión de ti. Así que no "yo no compito, ni competiré nunca con ninguna mujer".