Siento un gran impulso de cambiar de cuenta, pero creo que lo mejor sería esperar hasta año nuevo porque no creo ser la única que se mude como intento de iniciar un nuevo año con vibras diferentes.
Una vez más, quedé como una payasa. Estuve haciendo mis tareas hasta esta hora pensando que solo tenía tiempo hoy, y recién al terminar encontré un mensaje diciendo que tenía hasta mañana. Me habría gustado estar dormida desde temprano en lugar de estresarme tanto por terminar.
Espero poder visitar a mi abuela en estas fiestas. Extraño mucho a esa mujer que se la pasa regañándome como si fuese otra hija más, pero que también tiene ese lado tierno de consentirme con mis platillos favoritos cada vez que voy de visita.