No es posible hacer relación sana con alguien que no se quiere comunicar, que no quiere ceder, que no negocia, que no está en disposición de hacer cambios. No es posible hacer que cambie alguien que no percibe su comportamiento cómo un problema.
me resulta muy agradable dialogar con alguien con quien puedo exponer mi personalidad más sensible sin sentirme juzgada. Suena trivial, pero no con cualquiera nos animamos a expresar esa parte de nuestra sensibilidad que generalmente manifestamos a solas.
no me seduce tanto el nivel de tu discurso, sino la forma en que habitás tu realidad y la realidad que te rodea. No me conmueve tu apariencia, sino tus modos de hacerte notar. Me interesa tu rincón más oculto, no tu personaje social.