El trauma no te hizo más fuerte, alteró tu sistema nervioso, te rompió el corazón, te provocó noches de insomnio, estrés postraumático, problemas de confianza y esos estragos que solo tú sabes. Quién se volvió más fuerte fuiste tú, gracias a ti y no al trauma.
Estoy en una etapa de mi vida en donde tengo CERO ganas de aguantar a cualquier persona que venga a joderme, que haga cosas que me molestan o duelen, que tenga actitudes malas conmigo cuando no me lo merezco, quiero y necesito tener paz mental y estabilidad emocional.