En medio de estos días agitados, quiero agradecer a todas las personas que se han hecho eco y nos han enviado mensajes de apoyo en el caso de la desaparición forzada de mi yerno, Rafael Tudares.
Ser el esposo de mi hija no es un delito; ser el padre de mis nietos no es un delito.
A todos los presos políticos y a todos los venezolanos les digo: esta lucha es por la libertad de todos.
No quiero y no voy a perder la Fe, el regimen nos quitó; amigos, hermanos, primos, nos quitó 25 años de nuestras vidas
Pero, ¿ Saben que no nos puede quitar ?
Nuestra Fe, te invito a creer lo que tú quieras. Pero jamás pierdas la Fe
Seremos libres. #Venezuela#VenezuelaLibre
No solo la OEA, la ONU y todos los organismos unilaterales. Si no sirven para defender la democracia, sencillamente deberían dejar de ser financiados y dedicar esos recursos a causas realmente importantes.
Tener a miles de burócratas discutiendo resoluciones que no van a ningún, gastando miles de millones de dólares cada año en producir cero mejoras a la sociedad civil es realmente absurdo.
Por el contrario, la ONU se ha dedicado a promover iniciativas extremistas, extincionistas y totalitarias.
Maduro no caerá mañana. Pero algo se está quebrando en sus grupitos y eso es lo que lo hará caer más adelante. Toca tener (aún más) paciencia y seguir con nuestra convicción clara, incluso sin María Corina. Ellos saben que somos mayoría.
A esta hora se cumplen 24 horas desde que mi esposo, Enrique Márquez, fue secuestrado por grupos parapoliciales que, usando la fuerza como ley, pretenden callar e intimidar a quienes queremos un mejor país y tenemos una visión distinta.
Esta arremetida contra Enrique y nuestra familia se puede percibir como una acción más que vulnera los derechos humanos de tantos que han sufrido en estos últimos meses; esto representa una peligrosa muestra del cierre total de la libertad en Venezuela.
Ni mi patria ni mi familia merecen seguir viviendo esta incertidumbre.
Sonia Lugo de Márquez